Jacinto Benavente y Martínez

Justo Fernández López


 

Jacinto Benavente (1866-1954), dramaturgo y crítico español galardonado con el Premio Nobel de Literatura en 1922, fue el autor preferido del público burgués de su tiempo.

Nació en Madrid, hijo de un conocido pediatra. Estudió Derecho en Madrid, pero abandonó sus estudios para dedicarse a la literatura. Fue director de la revista Vida Literaria y colaborador de La Ilustración Española y El Imparcial.

Benavente escribió 171 obras de teatro. Sin el efectismo del teatro de José Echegaray y Eizaguirre (1832-1916), pero sin la hondura psicológica de Benito Pérez Galdós (1843-1920), representa Benavente una innovación del teatro español por la finura de su técnica. Fue un gran conocedor del teatro europeo de su tiempo. Lo esencial en su teatro es la inteligente ironía con que fustiga aspectos de la sociedad de su tiempo. Su sátira maliciosa no es nunca violenta, lo que le da a su teatro un tono de conversación de salón.

Su obra es una mezcla de sátira e idealismo. Critica la frivolidad e hipocresía aristocrática, pero no adopta el papel de moralizador, porque no cree ni en el hombre ni en la sociedad; sólo en la fuerza salvadora del amor. Es el defensor de los débiles y de la compasión social, sobre todo de la mujer.

Contemporáneo de la generación del 98 y del modernismo, no puede ser incluido en ninguno de los dos grupos, aunque tiene alguna afinidad con el modernismo. Le falta la seriedad dramática del 98 y la perfección estética y finura del modernismo. Es el continuador de la Alta Comedia del XIX, a la que despoja de restos románticos.

OBRAS DE TEATRO

Considerado como uno de los grandes renovadores del teatro español de finales del siglo XIX y comienzos de la siguiente centuria,  halló su definitiva formulación en el ámbito de la denominada "comedia burguesa".

Tiene el valor histórico de haber introducido en la escena española contemporánea algunos ingredientes en el género de la comedia como la veracidad y la ironía, así como otros elementos que acababan de enriquecer el teatro europeo: la introspección psicológica, la finura de matices, el trascendentalismo moral, etc.

Benavente renovó el teatro español, dándole un tono europeo y moderno. Cualidades de su teatro: variedad y perfección de los recursos escénicos, gracia inteligente y fina de su sátira social, vivacidad de su diálogo. Pero el predominio de lo teatral sobre lo dramático, así como el espíritu frívolo de sus obras, le quitan hondura e intensidad a su producción. Los arribistas, los ricos y las instituciones feudales son algunos de los temas atacados en sus obras.

La comedia benaventina típica puede definirse como una galería completa de tipos humanos que, desde una perspectiva costumbrista e incisiva, reacciona bruscamente contra los patéticos excesos melodramáticos en que había incurrido el teatro de Echegaray.

La noche del sábado (1903)

Obra que el propio Benavente calificó como "novela escénica", presenta el corrompido mundo de la aristocracia y la decadencia de la sociedad europea de la época.

Los intereses creados (1907)

El mayor éxito del autor y sin duda su mejor obra que le consagra como el  dramaturgo español más importante del momento (la obra teatral de Valle-Inclán y los dramas de Lorca tardarían todavía años en subir a las tablas; por otro lado, los antiguos éxitos del Premio Nobel José de Echegaray eran abominados por las nuevas generaciones.

La acción se sitúa en una ciudad italiana del siglo XVII, con personajes de la Commedia dell'arte (Polichinela, Arlequín y Pantalón). Crispín y Leandro, dos pícaros vagabundos deciden mejorar sirviéndose de una estratagema que consiste en que Crispín, fingiéndose criado de Leandro, consiga que éste obtenga, en la ciudad fama y opinión de gran señor, lo que a su vez les servirá para obtener unos substanciosos créditos monetarios que les permitirán favorecer a diferentes personajes y crear así una serie de vínculos con los sujetos principales de la ciudad.

Desilusionada visión del mundo, donde solamente la fuerza del amor todo lo purifica. Es un soberbio alegato contra la hipocresía de la alta sociedad burguesa y una aguda crítica del positivismo que dominaba en las clases privilegiadas de la sociedad española contemporánea.

Dramas rurales que describen las grandes pasiones del ambiente rural

Señora ama (1908)

Un penetrante análisis psicológico de una mujer devorada por el monstruo de los celos.

La Malquerida (1913)

Crudo drama rural, ensombrecido por la dureza de su realismo.

Otras obras teatrales de Jacinto Benavente 

Cartas de mujeres (1892)

El nido ajeno (1894), obra no muy bien recibida por el público madrileño por su carácter excesivamente crítico, plantea un problema de celos entre hermanos

Gente conocida (1896), una obra que le consagró como el gran renovador del teatro burgués de la época.

La comida de las fieras (1898), La noche del sábado (1903), El dragón de fuego (1903)

Rosas de otoño (1905)

La fuerza bruta (1908)

Campo de armiño (1916)

Lecciones de buen amor (1924)

Vidas cruzadas (1929)

La honradez de la cerradura (1942)

La infanzona (1945)

El alfiler en la boca (1953)

Almas prisioneras (1953)

Hijos, padres de sus padres (1954)

El marido de bronce (1954)