Luis Felipe Vivanco

Justo Fernández López


BIOGRAFÍA

Luis Felipe Vivanco (1907-1975), poeta, nació en San Lorenzo de El Escorial.

Estudió Arquitectura y Filosofía y Letras en la Universidad de Madrid.

Formó parte de la revista Escorial y del grupo de la poesía arraigada de la posguerra.

Se dedicó profesionalmente a la arquitectura, pero fue un apasionado de la filosofía, influido por su profesor Xavier Zubiri. (1898-1983). La lectura del escritor y ferviente católico francés Paul Claudel (1868-1955) dio una mayor perspectiva a su experiencia religiosa.

Al comenzar la Guerra Civil española (1936-1939) se unió al levantamiento de Franco y se dedicó a hacer propaganda política del bando nacional, lo mismo que Luis Rosales, Pedro Laín Entralgo, Dionisio Ridruejo y Gonzalo Torrente Ballester.

Terminada la guerra, fue uno de los creadores de la revista Escorial.

OBRA POÉTICA

El tema dominante en su obra es Dios y el simbolismo religioso, como aparece ya en su primer libro Cantos de primavera (1936). Amplió los temas religiosos con temas existenciales. Eliminó las metáforas y se expresó en metros libres e irregulares.

Su obra tiene un tono optimista, religioso e intimista, expresado en versos claros de corte clasicista. Su poesía se caracteriza por un realismo intimista trascendente y una actitud grave ante la vida y su misterio. Intento de llegar a lo absoluto a través de lo real.

Estímulos capitales de su poesía son los afectos familiares (esposa e hijas), la naturaleza y la presencia divina. Es una poesía densa, austera, sin metáforas y de pura palabra.

Cantos de primavera (1936)

Una salutación al amor desde planteamientos trascendentales.

Tiempo de dolor (1940)

Continuación de la vida (1949)

Sobre la cotidianidad.

Los ojos de Toledo (1953)

El descampado (1957)

De marcada austeridad franciscana. Es un libro de gran hondura y belleza.

Tú estas en este taxi parado, sí, eres Tú

–un bulto en el crepúsculo– junto al bordillo blanco

donde se acaba el campo enfrente o descampado.

Llueve fuerte y estás dentro del taxi

(tal vez junto a ese chófer fatigado del volante).

Sé que dentro del taxi no hay nadie, pero huele

a lluvia de muy lejos. Suene esa lluvia. Y pienso

sin ganas: ser poeta, suspender el aire

laborioso de un día y otro día unas pocas

palabras necesarias, y quitarse de en medio.

Estoy viviendo como un taxi parado junto al bordillo blanco.

Memoria de la plata (1958)

Una selección de su poesía de posguerra.

Lecciones para un hijo (1961)

Los caminos (1965)

Prosas propicias (1976)

Obra póstuma.