Gabriel Francisco Víctor Miró Ferrer

Justo Fernández López


BIOGRAFÍA

Gabriel Francisco Víctor Miró Ferrer (1879-1930), narrador y articulista, nació en Alicante y falleció en Madrid.

Es uno de los prosistas modernos más característicos. Evocador de paisajes y recuerdos lejos, en sus novelas, más que la trama y los personajes, interesan las descripciones que contienen.

Estudió en un colegio de jesuitas en Orihuela. En 1896 cursó Derecho en Valencia, y concluyó la carrera en Granada con el cambio de siglo. En 1906 aceptó un puesto administrativo en el Hospital Civil de San Juan de Dios de Alicante. En 1909 fue nombrado cronista oficial de la villa alicantina.

En 1914 se trasladó definitivamente a la ciudad condal en 1914 con su familia y se hizo cargo de la publicación de la gran "Enciclopedia Sagrada Católica" en la editorial Vecchi y Ramos. La documentación reunida le sirvió para redactar su libro Figuras de la pasión del Señor (1916).

En 1920 consiguió un empleo en el Ministerio de Trabajo en Madrid, y en 1922 en el Ministerio de Instrucción Pública. Ya no abandonó la capital, donde murió a los 51 años de edad tras una operación de apendicitis.

Contrasta en su vida el artista exquisito, brillante y colorista, con cierto tinte de melancolía, con el hombre gris que subsiste gracias a un empleo burocrático.

OBRA NARRATIVA

La mujer de Ojeda (1901)

Hilván de escenas (1902)

Estas dos primeras obras fueron desechadas por el autor y excluidas de sus Obras Completas (1932-1949).

Nómada (1908)

Novela corta que le dio popularidad e hizo que llamara la atención de los ambientes literarios.

Del vivir (1904)

La novela de mi amigo (1908)

Las cerezas del cementerio (1910-11)

Figuras de la Pasión del Señor (1916-17)

El humo dormido (1919)

Nuestro padre san Daniel (1921)

El obispo leproso (1926)

Obras todas en las que satiriza el mundo clerical que tan bien conocía. El obispo leproso desató el escándalo entre los grupos conservadores y clericales, que vetaron su entrada en la Real Academia Española.

El libro de Sigüenza (1916) y

Años y leguas (1928)

Descripción de los paisajes vistos y "sentidos" por Sigüenza, protagonista de las andanzas y alter ego del autor.

Admirador de Juan Valera (1824-1905), rechazaba como éste la división rígida de los géneros literarios. Las novelas de Gabriel Miró se distinguen por su carácter lírico, por su pureza y su estilo preciosista. En ellas utiliza la técnica del fragmentarismo, cercana a la estética del cubismo en pintura: hilvana escenas dispersas, recurre a elipsis, abunda en imágenes sensoriales y sinestesias, recupera la técnica de las estampas y de las tablas. En sus relatos maneja un vocabulario de gran riqueza.

Sus libros son bellos y están plasmados con un estilo impecable, lírico y de acendrados matices. Ramón Gómez de la Serna (1888-1963) definió a Miró como “relojero de las palabras”.

Formalmente se situó en sus comienzos en el ámbito del Modernismo, en la estela decadentista. Pero pronto evolucionó hacia una temática más actual.

Su prosa es pictórica (Jorge Guillén llamó “lienzos” a los textos de Miró):  

Montes viejos. Comarca descarnada. Planos, culminaciones y círculos de peñas rojas. Los senderos son torrentes de pedregal, de pedregal de rocas molidas por los siglos. Si pasa un rebaño, el estruendo de pezuñas y piedra se prolonga en la desolación. Piedra y azul; y las cabras, recortándose atirantadas y ágiles, mirando horizontes, y cuando desaparecen se fija en los montes el tiempo, sin nadie, como si se reanudara una emoción de eternidad.

Biblia y El Quijote fueron sus fuentes literarias, con cierto paralelo con la obra de Marcel Proust (1871-1922) en cuanto a aunar la sensación y el recuerdo se aúnan.