Salvador de Madariaga y Rojo

Justo Fernández López


BIOGRAFÍA

Salvador de Madariaga y Rojo (1886-1978), nació en La Coruña (Galicia) y falleció en Locarno (Suiza), tras una dilatada existencia repleta de actividades y de una fecunda creación literaria. Ensayista, historiador, profesor, diplomático, polígrafo y poeta, cultivó todos esos aspectos de manera brillante.

Fue enviado por sus padres a París, para proseguir su formación. Cursó una carrera científico-técnica para no contrariar los deseos de su padre, militar de ideas liberales. Ingresó en la Escuela Politécnica y en la Escuela Nacional de Minas en París. En 1911 regresó a España para incorporarse a la Compañía de Ferrocarriles del Norte, en calidad de ingeniero de Minas.

En el año 1916, se marchó a Londres, donde se abrió camino gracias a su dominio del inglés y del francés.

En el año 1917 trabajó como editorialista y redactor en el prestigioso periódico inglés The Times y publicó su primer libro de literatura comparada en inglés, Shelley and Calderón and other essays on English and Spanish poetry.

En el año 1921, el gobierno español lo nombró agregado técnico a la delegación en la Conferencia del Tránsito, organizada por la Sociedad de Naciones, en la ciudad de Barcelona.

En el año 1927, la Universidad de Oxford creó la cátedra de Lengua y Literatura Española, la cual fue ofrecida inmediatamente a Salvador de Madariaga.

Con la llegada de la II República, en el año 1931, el gobierno provisional presidido por Manuel Azaña, lo nombró embajador en Washington, cargo que aceptó con el consiguiente abandono de su cátedra en Oxford.

En el año 1932 pasó a la embajada de París, cargo que simultaneó con el de miembro de la Comisión de Desarme de la Sociedad de Naciones, donde trabajó activamente en el contencioso chino-japonés y en la invasión de Etiopía por Italia.

En el año 1934 fue nombrado, por el gobierno republicano de Alejandro Lerroux, ministro de Instrucción Pública y también de Justicia. Tan sólo duró en el cargo cinco semanas escasas, por no haber cumplido el gobierno de Lerroux dos condiciones que Madariaga había puesto para aceptar el cargo: practicar una política de paz con los socialistas y mantener la condena al general rebelde Sanjurjo, el cual fue indultado por el Gobierno republicano.

En febrero del año 1936 triunfó en las elecciones el Frente Popular, encabezado por Manuel Azaña. El ambiente enrarecido que hacía presagiar una confrontación armada fue captado y advertido de antemano por Salvador de Madariaga en múltiples colaboraciones periodísticas que no encontraron eco alguno dentro del propio gobierno.

Al estallar la Guerra Civil, Salvador de Madariaga se instaló de nuevo en Oxford para dedicarse por entero a sus tareas históricas y literarias. Colaboró en la prestigiosa emisora inglesa B.B.C en emisiones semanales para Hispanoamérica, en la O.R.T francesa, en las que mantenía su constante crítica contra la dictadura imperante en España.

Durante la Guerra Civil española permaneció en el exilio, en Inglaterra, y lideró la oposición al dictador español Francisco Franco. A la muerte del caudillo regresó a España en 1976 y ocupó el sillón de la Real Academia Española que le pertenecía desde 1936.

De una profunda raigambre humanista y liberal, Madariaga no transigió con el franquismo e hizo multitud de gestiones desde su cátedra de Oxford para intentar restaurar la democracia en España. Sus intervenciones públicas y artículos lo acreditaron como un agudo polemista en contra de la dictadura franquista.

En el año 1947 se fundó la Internacional Liberal, de la que fue nombrado presidente y de la que se le confirió, cinco años más tarde, el título de presidente de honor.

Fue Salvador de Madariaga un europeo insigne, digno de figurar entre las personalidades de todos los tiempos que más han contribuido para llevar a cabo la tan deseada unidad europea. En el año 1973, la ciudad de Aquisgrán le otorgó el preciado premio Carlomagno.

Fallecido el dictador, en noviembre del año 1975, y una vez comprobada la evolución hacía la democracia de la transición española, regresó a su querido país, donde fue recibido por el rey Juan Carlos I. Ingresó en la Real Academia Española, de la que era miembro elegido desde el año 1936.

La muerte le sorprendió en Locarno, el 14 de diciembre del año 1978.

OBRAS

Salvador de Madariaga cultivó todos los géneros literarios, cuya producción sería imposible de enumerar.

OBRAS DE HISTORIA:

Colón

España: ensayo de Historia Contemporánea (1930)

La primera edición de esta obra apareció en inglés. En ella, partiendo del territorio y del origen de los españoles, expuso e interpretó magistralmente los acontecimientos decisivos de la historia del país durante el siglo XIX.

Hernán Cortés (1941)

El ocaso del Imperio Español en América (1947)

Bolívar

Carlos V (1951)

OBRAS DE CARÁCTER POLÍTICO

Anarquía o jerarquía (1935)

General, márchese Vd (1959)

De la angustia a la libertad (1955)

ENSAYOS:

Shelley and Calderón and other essays on English and Spanish poetry (1911)

Ensayo de literatura comparada.

Semblanzas literarias contemporáneas (1923)

Ingleses, franceses, españoles (1927)

Guía del lector del Quijote (1926)

El Hamlet de Shakespeare (1949)

De Galdós a Lorca (1960)

Memorias de un federalista (1967)

En estas memorias plasmó recuerdos de su ambiente familiar y de su infancia, a la par que expuso un pensamiento superador del separatismo intransigente y del unitarismo intolerante, de cuya colisión, una vez superada la etapa política de la dictadura, vendrían los futuros males de España.

NOVELAS

La jirafa sagrada (1925)

El enemigo de Dios (1926)

El corazón de piedra verde (1942) y

Guerra en la sangre (1957)

Ambas basadas en la historia de Latinoamérica.

Ramo de errores (1952)

POESÍAS

Romances de ciego (1922)

La fuente serena (1927)

Romances por Beatriz (1955)