Wenceslao Fernández Flórez

Justo Fernández López


BIOGRAFÍA

Wenceslao Fernández Flórez (1879-1964), escritor humorista, nació en La Coruña.

Huérfano desde su temprana juventud, pronto se vio obligado a ganarse la vida por sus propios medios, para lo que comenzó a colaborar asiduamente con los principales periódicos y revistas de se entorno cultural gallego.

Fue llamado a Madrid para que se hiciera cargo de las crónicas parlamentarias del prestigioso diario ABC, en el que mantuvo desde 1915 hasta 1934 una sección fija: "Acotaciones de un oyente".

En sus novelas, desde unos postulados ideológicos claramente conservadores, criticó con ingenio y humor tanto a la clase política republicana como a los escritores vanguardistas de su tiempo.

Durante los años de la Segunda República (1931-1936) y de la Guerra Civil (1936-1939), Fernández Flórez exhibió de nuevo su ideología conservadora en varias novelas que se inclinaban decididamente hacia la sátira política.

Al término de la Guerra Civil en 1939, cuando ya no le quedaban en España enemigos políticos que pudieran ser objeto de sus sátiras, recuperó el gusto por las narraciones alegóricas ubicadas en espacios rurales, y dominadas por un tono realista que solía quebrarse ante la irrupción inesperada de ciertos ingredientes fantásticos o sobrenaturales. Esta nueva etapa de su producción narrativa es bastante inferior a la anterior.

En 1945, fue elegido miembro de número de la Real Academia Española.

OBRA NARRATIVA

Su producción novelística está caracterizada por el lirismo, la sátira social, la visión irónica de los valores humanos y la exaltación del ámbito rural gallego

Es un narrador tradicional cercano al costumbrismo y al naturalismo poético. La calidad de su prosa, la frescura de su imaginación y la agudeza de sus acotaciones humorísticas hicieron de su obra una de las más destacadas de la humorística española del siglo XX.

La tristeza de la paz (1910)

La procesión de los días (1914)

Luz de luna (1915)

El poder de la mentira (1916)

Volvoreta (1917)

Una descripción de las costumbres provincianas. Obra en la que se reveló como un maestro de la prosa naturalista teñida de fino humor y melancólico lirismo. La novela está ambientada en el mundo rural gallego y centrada en el relato de una historia amorosa. El autor adopta una perspectiva crítica que revelaba su pesimismo substancial.

Las gafas del diablo (1918)

Los mosqueteros (1918)

Silencio (1918)

Ha entrado un ladrón (1920)

El secreto de Barba Azul (1923)

Pone en solfa los valores humanos más tópicos para permitir que las pasiones desatadas se convirtieran en el motor de las acciones de los protagonistas.

Visiones de neurastenia (1924)

Las siete columnas (1926)

Una de sus mejores novelas. Ofrece la imagen amarga e irónica de una sociedad sustentada en siete pilares que se correspondían con los pecados capitales.

Relato inmoral (1927)

Vuelve a ironizar sobre las costumbres y la moral de la sociedad contemporánea.

Fantasmas (1930)

Los que no fuimos a la guerra (1930)

El malvado Carabel (1931)

Visión burlesca que ridiculiza el ideal del superhombre a través de la figura de un desventurado oficinista de Madrid. La figura y las acciones del protagonista se ponen de nuevo al servicio del punto de vista crítico del escritor, implacable con su entorno social inmediato.

El  hombre que compró un automóvil (1932)

Aventuras del caballero Rogelio de Amaral (1933)

Unos pasos de mujer (1934)

Una isla en el mar Rojo (1939)

Sobre la Guerra Civil española.

El bosque animado (1943)

Es la novela más renombrada de todas y fue llevada al cine en 1987. Resume todas sus nostálgicas remembranzas de su Galicia natal, con una veta de agridulce lirismo. Es una visión idílica y romántica de la Galicia ancestral con sus curanderas, bandoleros y leyendas, como la Santa Compaña.  

NOVELAS DE FERNÁNDEZ FLÓREZ LLEVADAS AL CINE

El malvado Carabel (1955)

Volvoreta (1967)

Dirigida por Francisco Regueiro.

El bosque animado (1987)

Con guión de Rafael Azcona y dirección de José Luis Cuerda. Esta película fue galardonada con cinco estatuillas (mejor película, mejor guión, mejor actor protagonista, mejor música original y mejor diseño de vestuario) en la convocatoria de los Premios Goya de 1988.