El teatro anterior a Lope de Vega (1562-1635)

Justo Fernández López


 

Tres tendencias marcan en el teatro la época de Felipe II: la humanística y la religiosa, procedentes de la época de Carlos V, y otra en la que se engloban diversos elementos populares, nacionales y novelescos que, junto con los religiosos, habrán de confluir en el teatro popular-nacional que culminará de Lope de Vega en siglo XVII.

El teatro humanístico: Cultiva la tragedia clásica; pero el público español no toleraba un teatro sometido a demasiadas convenciones.

El teatro religioso: La Contrarreforma (1560-1600) dio impulso al teatro de temática religiosa medieval (Autos de Nacimiento y de la Pasión).

El teatro popular: Sin relación alguna con el teatro grecolatino. Los temas de la tradición medieval épica se incorporan por primera vez al teatro nacional. Este teatro prepara el camino del gran teatro nacional de Lope de Vega en la época barroca. Los autores principales del teatro durante el reinado de Felipe II son Juan de la Cueva (1550-1610) y Lope de Rueda (1505-1565).

EL TEATRO HUMANÍSTICO

La tragedia clásica tuvo muchos cultivadores gracias a la difusión de la Poética de Aristóteles. Se españolizó hasta cierto punto, integrando elementos novelescos y espeluznantes, siguiendo a Séneca; pero no produjo ninguna obra definitiva. El público estaba ávido de acción dinámica y no aceptaba un teatro sometidos a excesivas convenciones como la separación de lo trágico y lo cómico, la división en cinco actos, etc.

 

Fray Jerónimo Bermúdez (1530-1599)

Vida

Nació en Orense (Galicia). Viajó mucho por toda España, gran parte de Francia y África, y residió un tiempo en Portugal. A su vuelta a España ingresó en la Orden de Santo Domingo. Fue catedrático de Teología en la Universidad de Salamanca.

Obra

Bermúdez de Castro fue el primer autor de tragedias españolas. Presentó temas senequistas en lugar de temas clásicos. A él debemos la mejor tragedia clásica de la época, dividida en dos partes y publicada bajo el nombre de Antonio Silva:

Nise lastimosa (1577)

Nise laureada (1577)

Nise es anagrama de Inés. La obra está basada en la Inés de Castro (1558) del escritor y humanista portugués Antonio Ferreira (1528-1569), llamado “el Horacio portugués”.

Se basa en la dramática historia de la desdichada Doña Inés de Castro, aristócrata gallega que fue amante del infante Pedro de Portugal (posteriormente rey Pedro I de Portugal). Repudiada por los nobles portugueses, su unión con Pedro y sus hijos fueron considerados ilegítimos y ello le atrajo el repudio del rey Alfonso IV el Bravo y los nobles, que culminó en su asesinato por razón de Estado en 1355. De manera póstuma fue declarada esposa de Pedro y por lo tanto reina de Portugal después de muerta. De este tema sacaría amplio partido toda la dramaturgia europea posterior, desde Luis Vélez de Guevara en su Reinar después de morir hasta Aphra Behn o Madame de Genlis.

La primera parte se inspira en la obra del portugués Antonio Ferreira y conserva el lirismo melancólico del modelo; la segunda es original y abunda en detalles de tipo sangriento. Las dos obras están escritas en metros muy variados, verso suelto de once y siete sílabas, sáficos, liras, sextinas y sonetos. Interviene en ellas el coro, como en el teatro griego, que dialoga a veces con los personajes. Las dos obras son lánguidas, pero tienen trozos de bella versificación.

La tragedia clásica fue cultivada también por el poeta

 

Cristóbal de Virués (1550-1614)

De familia distinguida, siguió la carrera militar, luchó en la batalla de Lepanto y en Milán, y se retiró con el grado de capitán a su ciudad natal, Valencia, en 1586.

Cristóbal de Virués es, con Jerónimo Bermúdez, el más importante poeta trágico de la generación neosenequista anterior a Lope de Vega y fue uno de los primeros en mezclar preceptos clásicos con la práctica contemporánea de su tiempo.

Elisa Dido (1609)

La gran Semíramis (1609)

En estas dos obras tienen como heroínas a dos mujeres de excepcional valor en sus respectivos entornos dramáticos: Dido, modelo de la mujer y de la reina virtuosa, y Semíramis, que encarna la dramatización de un cúmulo de vicios (aparece en la Divina comedia como emperatriz de mucha gente y desenfrenada en el vicio de la lujuria). Tanto Dido como Semíramis, sin embargo, están dotadas de una inteligencia superior y de una gran habilidad para llevar adelante sus respectivos proyectos políticos o amorosos. La gran Semíramis rompe la unidad de tiempo (transcurre durante 22 años) y es un drama sobre la ambición y la pasión.

Las obras siguientes parecen más modernas, ya que, si bien sus intrigas se encuentran en la tradición de la tragedia neosenequista romana, poseen otro estilo y forma: con tres actos, prólogos, epílogos, y sin coros.

La cruel Casandra (1609)

Trata sobre una mujer cruel en el reino de León, en España, pero la trama es incoherente, las pasiones exageradas y todos los personajes son eliminados.

Atila furioso (1609)

Es un drama de agonía mental y de gran derramamiento de sangre y sufrimiento.

La infelice Marcela (1609)

Es un drama de honor basado en el Orlando furioso (1516) de Ludovico Ariosto (1474-1533). En La infelice Marcela, rompe Virués la norma del decoro de la tragedia clásica mezclando personajes nobles con plebeyos y el romance por vez primera.

EL TEATRO RELIGIOSO

La Contrarreforma dio un gran impulso a las representaciones religiosas de tradición medieval: autos del Nacimiento y de la Pasión, farsas alegóricas, historias de santos, etc.

A este época pertenecen algunas piezas del Códice de Autos viejos, y

Juan de Timoneda (1520-1583)

con su Ternario sacramental (1575), que reúne seis autos sacramentales entre los que destaca el bello auto La oveja perdida. Y los dos Ternarios sacramentales de 1575 que reflejan las nuevas orientaciones de la iglesia española.

Es el autor de los únicos autos sacramentales en lengua valenciana: L'església militant (La iglesia militante) y el Castell d'Emaús (Castillo de Emaús). Obras concebidas para la exaltación de la eucaristía, como elemento de propaganda para defender la doctrina católica en contra de la Reforma luterana.

Su obra escénica profana forma una colección titulada Turiana (Valencia, 1564 y 1565), que recoge varias comedias, farsas, pasos y entremeses.

EL TEATRO POPULAR

Lope de Rueda (1505-1565)

Vida

Nació en Sevilla. Su primer oficio fue el de batihoja o batidor de oro, que abandonó para dedicarse al teatro. Hizo representaciones en toda España con una compañía de teatro, actuando a la vez como actor y autor. Obtuvo gran celebridad.

Murió en Córdoba, y «por hombre excelente y famoso», como dice Cervantes, fue enterrado en la catedral.

Obra

Las comedias de Lope de Rueda representan el triunfo de la influencia italiana en el teatro español de la época. Fue uno de los primeros actores profesionales españoles. Además, fue un dramaturgo de gran versatilidad que escribió comedias, farsas y pasos (o entremeses). Su gran mérito es haber creado un teatro en prosa verdaderamente popular, que refleja a la perfección el habla y las costumbres del pueblo.

Lope de Rueda supo acabar con la imitación de la comedia del arte para imponer un auténtico teatro nacional, con personajes, temas, situaciones y formas de hablar propias del pueblo español. Desde finales del siglo XVI la nueva generación dramática de la Comedia Nueva, en un proceso de construcción de una trayectoria teatral y de una identidad estética propia, difundió una imagen de Lope de Rueda como iniciador (casi en exclusiva) de la tradición teatral autóctona: autores como Cervantes o Lope de Vega, por ejemplo, lo presentaron como el verdadero fundador del teatro nacional español. Se le considera el precursor del Siglo de Oro del teatro comercial en España.

Escribió comedias en las que adaptó las técnicas de los actores italianos al gusto español, y una serie de piezas breves, de tono humorístico, que denominó pasos. Una de las mayores originalidades de su teatro es que casi todas sus obras están escritas en prosa, en una época en la que el teatro se hacía en verso.

Comedias

Las cuatro comedias que se conservan se hallan inspiradas en el teatro italiano “de enredo”, que Rueda conocía gracias a las compañías de cómicos italianos que recorrían España.

Los engañados (1556)

Eufemia (1567)

Armelina

Medora

Estas cuatro primeras comedias están escritas en prosa y están inspiradas en el teatro italiano, no sin cierta originalidad.

Discordia y cuestión de amor

Es la única obra que escribió en verso.

Pasos

Los pasos son las obras que más fama han dado a Lope de Rueda y las más populares. Son piezas breves de tono jocoso destinadas a ser representadas en los entreactos (o intermedios) de las obras más extensas, para hacer al público más llevaderas las pausas. A finales del siglo XVI y comienzos del XVII, estos pasos serán denominados entremeses. Rueda es considerado como el verdadero creador del teatro realista en prosa y como el principal iniciador del género del entremés, que tanto éxito había de alcanzar en el siglo XVII.

Los personajes de los pasos son tipos populares: el bobo, el pastor, el vizcaíno, la negra, el labrador. Estos personajes pasaron luego al teatro barroco del siglo XVII, dando lugar a la figura del gracioso. Se trataba de personajes de los que solía burlarse el pueblo hasta acentuar sus rasgos más feos o ridículos, convirtiéndolos así en caricaturas.

En los pasos apenas hay argumento. El mérito esencial está en la viveza de los diálogos y en la gracia pintoresca de las escenas costumbristas.

El convidado (1546)

La tierra de Jauja (1547)

El simple Mendrugo es despojado por unos ladrones que le engañan contándole los prodigios de Jauja.

Las aceitunas (1548)

Presenta al rústico Torubio y su mujer Águeda de Toruégano, discutiendo sobre el empleo que darán al producto de unas aceitunas que aún o se han plantado.

La carátula

Presenta al simple o bobo Alameda, a quien su amo Salcedo asusta con una careta y una sábana.

Los criados

Cornudo y contento

Pagar y no pagar

El rufián cobarde

Presenta al valentón Sigüenza, humillado por su rival Estepa.

La generosa paliza

Los lacayos ladrones

Coloquios

Lope de Rueda escribió también dos coloquios pastoriles en prosa, titulados

Camila

Tymbria

Prendas de amor

Coloquio pastoril en verso.

Sobre la invención de las calzas

Tiene cierto parecido a los pasos. Es un diálogo en verso, muy breve.

EL TEATRO DE TEMA NACIONAL

Juan de la Cueva (1550-1610)

Vida

Nació en Sevilla. Marchó a Nueva España en compañía de su hermano que era inquisidor. En 1577, regresó a España y se estableció en Sevilla. Se enamoró de Brígida Lucía de Belmonte, cuya muerte le volvió medio loco.

Obra

Cueva fue el renovador, en España, del drama histórico; además introdujo nuevas formas métricas y realizó diversas adaptaciones escénicas de baladas románticas. Se inspiró en el Romancero y en la mitología grecolatina, adoptando temas legendarios e históricos para explotar el patriotismo castellano. Rompió las unidades aristotélicas de acción, tiempo y lugar, con lo que anticipa en parte la fórmula dramática de Lope de Vega, aunque todavía dividió sus piezas en cuatro jornadas.

El teatro de Juan de la Cueva, muy exaltado y violento, no posee grandes valores dramáticos. Es un teatro confuso, desordenado y desprovisto de lirismo y de color local, pero tiene el mérito de haber preparado el camino a Lope de Vega, llevando a las tablas a los héroes de la tradición nacional, mezclando lo trágico con lo cómico y rompiendo así la unidad de tiempo, y reduciendo a cuatro jornadas los cinco actos del teatro clásico. Utiliza diversas estrofas: redondillas, octavas, tercetos, etc.

Su Ejemplar poético (1606) es una exposición en rima de sus teorías sobre el arte de componer dramas. Estas teorías ejercieron una honda influencia en el teatro español, principalmente en la obra de Lope de Vega.

Obras de asunto clásico

Estas obras de asunto clásico tienen un desarrollo eminentemente novelesco y responden a una técnica personal sin relación alguna con el teatro grecolatino.

Tragedia de Ayax Telamón

Tragedia de la muerte de Virginia

Comedia de la libertad de Roma por Mucio Scévola

Obras con argumento ficticio

Comedia del infamador (1581)

Leucino, joven disoluto, que acaba siendo castigado por los dioses mitológicos, es un curioso precedente de la figura de Don Juan, que más tarde inmortalizará Tirso de Molina.

El viejo enamorado

La constancia de Arcelina

Obras de tema nacional

Incorpora al teatro por primera vez los temas de la tradición épica medieval.

Los siete infantes de Lara

El saco de Roma

La muerte del rey Don Sancho

La libertad de España por Bernardo del Carpio